Obra corta de teatro infantil El Gigante Egoísta

Profesores y padres, esta obra de teatro infantil es lo que estabais buscando. Una versión corta de El Gigante Egoísta escrita especialmente para un elenco de 16 personajes, incluyendo el narrador, con una puesta en escena fácil y sencilla para niños. ¡Este divertido guión de El Gigante Egoísta será un gran éxito en tu escuela!

Adaptación de la obra El Gigante Egoísta para niños

El Gigante Egoísta de Margaritatuya.com lleva este clásico atemporal directamente a tu corazón. ¡Este gran guión está escrito, con mucho cariño, por y para vosotros y los niños!

Esta obra corta de teatro escolar El Gigante Egoísta, no requiere experiencia profesional en el teatro. Está escrita en términos simples con muchas sugerencias prácticas.

Autor: Oscar Wilde

Adaptado por: Margaritatuya.com

Personajes: 16 Personajes

  • 📢 NARRADOR
  • 👨‍🦱 NIÑO 1
  • 🧒 NIÑO 2
  • 👱‍♂️ NIÑO 3
  • 👧 NIÑA 1
  • 👱‍♀️ NIÑA 2
  • 👩‍🦱 NIÑA 3
  • 🧔🏻 GIGANTE
  • 🌨️ NIEVE
  • ❄️ ESCARCHA
  • 🌬️ VIENTO DEL NORTE
  • 🍂 OTOÑO
  • 🥶 INVIERNO
  • 🌳 ÁRBOL
  • 👶 NIÑO PEQUEÑO
  • 🌼 PRIMAVERA

Guion de la obra corta de teatro: El Gigante Egoísta

🎬 ACTO 1

NARRADOR: Todas las tardes, después de la escuela, algunos niños solían ir a jugar en el jardín del Gigante.

NIÑO 1: ¡Qué jardín tan encantador!  El césped es tan verde y suave…

NIÑA 1: Y las flores parecen estrellas.

NIÑO 2: Deja de hablar, quiero escuchar a esos pájaros cantando.

NIÑA 2: ¡Me siento feliz aquí!

NIÑO 3: Yo también… Ojalá no tuviéramos que irnos.

NIÑA 3: ¡Vamos!  Se está haciendo tarde y nuestros padres deben estar preocupados.  Podemos volver mañana después de la escuela.

NIÑOS: Sí, vamos.


🎬 ACTO 2

NARRADOR: Un día el Gigante regresó. Había ido a visitar a su amigo el ogro de Cornualles, se había quedado con él durante siete años. Después de los siete años ya había dicho todo lo que tenía que decir, y su conversación era limitada, así que decidió volver a su propio castillo. Cuando llegó vio a los niños jugando en el jardín.

GIGANTE: ¿Qué están haciendo aquí?

NIÑOS: ¡Corran! Salgamos de aquí, el gigante ha vuelto.

GIGANTE: Sí, váyanse… ¡váyanse de aquí!  Este es mi jardín, cualquiera puede entenderlo, y no permitiré que nadie juegue en él, excepto yo mismo.

NARRADOR: Así que construyó un alto muro alrededor de él y puso un tablón de anuncios… LOS INTRUSOS SERÁN PROCESADOS.  Los pobres niños ya no tenían donde jugar.

NIÑO 1: Ahora, ¿dónde vamos a jugar?

NIÑA 1: El camino está muy polvoriento y lleno de piedras duras.

BOY 2: No me gustaría jugar en el camino.

NIÑA 2: Extraño tanto ese hermoso jardín.

NIÑOS: Qué felices éramos allí…


🎬 ACTO 3

NARRADOR: Entonces llegó la primavera, y por todo el país había pequeñas flores y pequeños pájaros, pero en el jardín del Gigante Egoísta todavía era invierno. Los pájaros no se preocuparon de cantar en él, ya que no había niños, y los árboles se olvidaron de florecer. Las únicas que estaban contentas eran la Nieve y la Escarcha.

NIEVE Y ESCARCHA: La primavera ha olvidado este jardín, así que viviremos aquí todo el año.

NIEVE: Cubriré la hierba con mi gran manto blanco.

ESCARCHA: Y pintaré todos los árboles de plata.

NIEVE: Deberíamos invitar al Viento del Norte a quedarse con nosotros.

NARRADOR: Y el Viento del Norte vino. Estaba envuelto en pieles, y rugió todo el día sobre el jardín, y voló los cañones de las chimeneas.

VIENTO DEL NORTE: Este es un lugar encantador. Debemos pedirle al Granizo que nos visite.

NARRADOR: Así que el Granizo llegó. Todos los días durante tres horas se sacudió en el techo del castillo hasta que rompió la mayoría de las pizarras, y luego corrió alrededor del jardín tan rápido como pudo. Estaba vestido de gris, y su aliento era como el hielo.

GIGANTE: No puedo entender por qué la primavera llega tan tarde.  El jardín sigue estando blanco.  Espero que haya un cambio en el clima.

NARRADOR: Pero la primavera nunca llegó, ni el verano.

OTOÑO: Daré frutos dorados a todos los jardines, pero no al jardín del Gigante, ya que es demasiado egoísta.

INVIERNO, VIENTO DEL NORTE, NIEVE, ESCARCHA: ¡Nos quedaremos aquí… Primavera y verano ya no son bienvenidos!

NIEVE: Seré la única que baile entre los árboles.


🎬 ACTO 4

NARRADOR: Una mañana el Gigante estaba despierto en la cama, cuando escuchó una música encantadora.

GIGANTE: ¿De dónde viene esa dulce música?  Tal vez son los músicos del Rey que pasan por aquí… es la música más hermosa del mundo.

NARRADOR: Entonces el Granizo dejó de bailar y el Viento del Norte dejó de rugir, y un delicioso perfume le llegó a través de la ventana abierta.

GIGANTE: Creo que la primavera ha llegado por fin.  Será mejor que me levante de la cama y vea lo que está pasando afuera.

NARRADOR: Y el Gigante tuvo una vista maravillosa. A través de un pequeño agujero en la pared los niños se habían metido, y estaban sentados en las ramas de los árboles.

GIGANTE: ¡Oh, Hay un niño pequeño en cada árbol!

ÁRBOL: Estoy tan contento de que hayan vuelto…  Ahora nos cubriremos de flores.

NIÑOS: ¡Estamos felices de estar aquí!

NIÑO 3: ¡Miren todos, por allá!  Los pájaros están volando y cantando con placer, y las flores están floreciendo una vez más.

NARRADOR: Pero sólo en un rincón era todavía invierno. Era el rincón más alejado del jardín, y estaba allí un niño pequeño llorando.

NIÑO PEQUEÑO: No puedo alcanzar las ramas del árbol.

ÁRBOL: ¡Sube, pequeño!

NIÑO PEQUEÑO: No puedo, soy demasiado pequeño para trepar.

NARRADOR: Y el corazón del Gigante se derritió mientras miraba hacia afuera.

GIGANTE: ¡Qué egoísta he sido!  Ahora sé por qué la primavera no venía aquí. Pondré a ese pobre niño en la copa del árbol, y luego derribaré el muro, y mi jardín será el patio de recreo de los niños por siempre.  Siento mucho lo que he hecho.

NARRADOR: Así que bajó las escaleras, abrió la puerta principal en voz baja y salió al jardín.

NIÑOS: ¡Corran, el Gigante está aquí!

INVIERNO: Ahora el jardín es nuestro, una vez más.

NARRADOR: El único que no corrió, fue el pequeño niño.  Sus ojos estaban tan llenos de lágrimas que no vio venir al Gigante.

GIGANTE: Toma mi mano, te pondré en el árbol.

NIÑO PEQUEÑO: ¡Gracias!

NARRADOR: El pequeño niño extendió sus brazos y los puso alrededor del cuello del Gigante, y lo besó.

NIÑA 3: ¿Vieron eso?

NIÑO 1: El Gigante ya no está enojado.

NIÑA 2: ¡Volvamos!

PRIMAVERA: Y yo volveré con ustedes.

GIGANTE: Es su jardín ahora, pequeños niños.  Derribaré el muro y podréis venir aquí todos los días.

NIÑOS: Gracias, Sr. Gigante, te amamos a ti y a este hermoso jardín.


🎬 ACTO 5

NARRADOR: Y cuando la gente iba al mercado encontraron al Gigante jugando con los niños en el jardín más hermoso que habían visto.  Un día el Gigante les preguntó a los niños…

GIGANTE: ¿Dónde está su pequeño compañero?  El niño que puse en el árbol.

NIÑOS: No lo sabemos, se ha ido.

GIGANTE: Deben asegurarse de decirle que venga aquí mañana.

NIÑOS: No sabemos dónde vive.

NIÑO 3: Nunca lo he visto antes.

NIÑA 3: Yo tampoco.  Pero no te sientas triste, tal vez algún día regrese.

NARRADOR: Todas las tardes, cuando terminaba la escuela, los niños venían a jugar con el Gigante. Pero el pequeño niño nunca fue visto de nuevo. El Gigante era muy amable con todos los niños, pero extrañaba a su primer amiguito.

GIGANTE: ¡Cómo me gustaría verlo!

NARRADOR: Los años pasaron, y el Gigante se hizo muy viejo. No podía jugar más, así que se sentó en un enorme sillón, y observó a los niños en sus juegos, y admiró su jardín.

GIGANTE: Tengo muchas flores hermosas, pero los niños son las flores más hermosas de todas.


🎬 ACTO 6

NARRADOR: Una mañana de invierno, mientras miraba por su ventana, vio que en el rincón más lejano del jardín había un árbol cubierto de hermosas flores blancas. Sus ramas eran todas doradas, y de ellas colgaban frutos de plata, y debajo de ellas estaba el pequeño niño que había amado.

GIGANTE: ¡No puedo creerlo…es el niño! ¡Regresó!

NARRADOR: Abajo corrió el Gigante con gran alegría, y salió al jardín, y cuando se acercó bastante su cara se puso roja de ira.

GIGANTE: ¿Quién se atrevió a hacerte daño?

NARRADOR: El niño tenía en la palma de sus manos las huellas de dos clavos, y las huellas de dos clavos estaban también en sus pequeños pies.

GIGANTE: ¿Quién se atrevió a herirte?  Tomaré mi espada y haré que se arrepienta.

NIÑO PEQUEÑO: ¡No!  Estas son heridas del amor.

GIGANTE: ¿Quién eres, pequeño?

NARRADOR: Y un extraño temor cayó sobre él, se arrodilló ante el niño y éste sonrió.

NIÑO PEQUEÑO: Una vez me dejaste jugar en tu jardín… Y hoy vendrás conmigo a mi jardín, que es el Paraíso.

NARRADOR: Y cuando los niños corrieron esa tarde, encontraron al Gigante muerto bajo el árbol.  Parecía estar durmiendo, y estaba todo cubierto de flores blancas.

🎭 FIN.

Moraleja. ¿Qué podemos aprender de El Gigante Egoísta?

1. No debemos ser egoístas. Tenemos que pensar también en los demás. El Gigante mostró su egoísmo cuando no permitió que los niños jugaran en su jardín, para luego darse cuenta de su egoísmo y arrepentirse al ver que, en consecuencia, las demás estaciones no vinieron a su jardín.

2. Deberíamos compartir con los demás las cosas que podemos tener juntos, eso nos llenará de satisfacción y alegría. En la historia, el Gigante tenía un hermoso jardín que al principio no quería compartir con los niños. Al final lo compartió con ellos y se convirtieron, para él, en las flores más hermosas de su jardín.

3. Tenemos que ser amables con los demás. Esto es algo que nos llenará el corazón de alegría y nos hará muy felices. En nuestra vida, podemos elegir la forma en que queremos vivir, podemos elegir entre ser felices o estar tristes todo el tiempo. Si somos amables, no tendríamos motivos para pelear o disgustarnos con los demás. Por lo tanto, te hará más cercano a la gente que te rodea y se respetarán unos a otros.

4. Esta historia te enseña que «El mejor sentimiento de felicidad es cuando eres feliz, porque has hecho feliz a alguien más«.

Crea tu propia versión de El Gigante Egoísta

Fácil de adaptar a las necesidades de tu escuela. Puedes usar este guión como base y adaptarlo a vuestros gustos, añadir personajes, canciones y escenas como desees.

El Gigante Egoísta se recomienda para niños a partir de los 4 años en adelante. Escenificación abierta! Usa tu gimnasio o cafetería! Cualquier sala grande es perfecta. Las piezas de vestuario y la escenografía pueden ser elaboradas si lo deseas o pueden ser hechas en el aula. Asalta el salón de música y usa instrumentos de percusión para encantar la obra.


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