Obra corta de teatro infantil Los Tres Regalos Mágicos

Maestros, padres y alumnos, esta pequeña obra de teatro está hecha por y para ustedes. Aquí les traemos una pequeña obra de teatro infantil que, sin duda, les será de mucha utilidad. Una versión corta de Los Tres Regalos Mágicos, muy fácil de recrear y escrita para un elenco de 7 personajes, incluyendo el narrador. ¡Este entretenido guión de Los Tres Regalos Mágicos será, seguramente, muy popular en tu escuela!

Adaptación de la obra Los Tres Regalos Mágicos

Con mucho cariño, Margaritatuya.com les trae esta adaptación corta de la obra de teatro infantil Los Tres Regalos Mágicos, historia basada en un cuento popular, que anhela dejar huella en cada uno de ustedes. ¡Esperamos que este gran guión llegue a cada uno de sus corazones!

Esta obra corta de teatro escolar Los Tres Regalos Mágicos, no requiere experiencia profesional en el teatro. Está escrita en términos simples con muchas sugerencias prácticas.

Autor: Cuento popular

Adaptado por: Margaritatuya.com

Personajes: 7 Personajes

  • 📣 Narrador
  • 👩 Madrastra
  • 👦 Niño
  • 🧙‍♂️ Viejo
  • 👴 Sabio
  • 👨‍⚖️ Juez
  • 👮 Carcelero

Guion de la obra corta de teatro: Los Tres Regalos Mágicos

🎬 ACTO 1

NARRADOR: Érase una vez un niño muy guapo e inteligente, que, habiendo perdido a su madre, fue cuidado por su madrastra.

MADRASTRA: No me gusta este niño. ¿Qué puedo hacer para que se vaya de esta casa? No lo alimento, no lo trato bien, y él todavía está aquí.

NARRADOR: Mientras tanto el niño estaba sentado en la mesa.

NIÑO: Este pan está tan duro, tengo que ir a la fuente y remojarlo en agua para poder comerlo.


🎬 ACTO 2

NARRADOR: Cuando estaba en la fuente empapando el pan, pasó un viejo.

VIEJO: ¡Tengo tanta hambre! ¿Puedes darme un pedazo de tu pan, pequeño?

NIÑO: Claro, abuelo. Es que está muy duro, y no tengo otro.

VIEJO: No me importa.

NARRADOR: Y el viejo se comió el pan.

VIEJO: Gracias, hijo. Acabas de hacer una buena obra y mereces una recompensa. Debes saber que no soy un mendigo, como parece. Soy un mago muy poderoso. Te concederé tres deseos.

NARRADOR: El niño se rascó la cabeza y pensó en lo que dijo el hombre.

NIÑO: Bueno, he estado pensando y quiero estas tres cosas: primero, que cada vez que mi madrastra me mire, empiece a reír, y a reír, y a reír. Segundo, quiero una pelota, que cada vez que la lance, no deje de rebotar. Y tercero, una flauta mágica, que pueda hacer bailar a la gente.

VIEJO: tus deseos han sido concedidos. Aquí tienes tu pelota que rebota y tu flauta.

NARRADOR: Luego el hombre desapareció y el niño se fue a casa. Fue directamente a ver a su madrastra.


🎬 ACTO 3

NIÑO: Madrastra, acabo de terminar de comer mi pan.

MADRASTRA: Muy… ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja… o yo, no puedo dejar de reírme, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja…

NARRADOR: Y cuanto más miraba al niño, más se reía.

NIÑO: ¿Por qué te ríes madrastra?

MADRASTRA: ja, ja, ja, ja, ja

NIÑO: ¿Qué es tan gracioso?

MADRASTRA: ja, ja, ja, ja, ja

NIÑO: Veo que no quieres hablar. Iré a mi cuarto. Te veo mañana.

MADRASTRA: ja, ja, ja, ja, ja, ja

NARRADOR: Y tan pronto como el niño salió de la habitación ella dejó de reír.


🎬 ACTO 4

MADRASTRA: ¿Qué me pasa? No podía dejar de reír.

NARRADOR: y cada vez que el niño venía a ver a su madrastra, ella empezaba a reír. No podía hacer nada. No podía cocinar, cuidar la casa, comer, y ni siquiera podía dormir. Sólo podía reír y reír.

MADRASTRA: Debe haber alguien que pueda ayudarme. No puedo seguir así.

NARRADOR: Ella pidió ayuda a los médicos, pero ninguno pudo encontrar una cura.

MADRASTRA: Los médicos me dieron medicinas, pero no me ayudan. Me pregunto quién puede ayudarme… ¡Lo sé! iré a la colina, la gente dice que allí vive un mago. Dicen que es muy sabio.

NARRADOR: Así que al día siguiente fue a buscar al sabio.


🎬 ACTO 5

SABIO: Mmm, estás bajo un hechizo.

MADRASTRA: Creo que fué él.

SABIO: ¿Quién es él?

MADRASTRA: Mi hijastro.

SABIO: Te ha puesto un misterioso y mágico hechizo. Déjame hablar con él.

MADRASTRA: Ahora mismo está en la fuente de agua.

SABIO: Mejor ve a tu casa, y yo iré a buscarlo.

MADRASTRA: Hasta luego, entonces.


🎬 ACTO 6

NARRADOR: Y el sabio se fue a la fuente de agua donde encontró al niño empapando su pan.

SABIO: Hola, jovencito.

NIÑO: ¿Quién eres?

SABIO: Soy alguien que está tratando de ayudar a tu madrastra.

NIÑO: ¿Qué le pasa?

SABIO: Debes saber que ella no se siente muy bien últimamente.

NIÑO: No sabía que estaba enferma.

SABIO: Bueno, lo está. Y estoy seguro de que lo sabes.

NIÑO: ¿Disculpe?

SABIO: ¡Vamos! Estoy cansado de perder mi tiempo contigo. Dime, ahora mismo, ¿qué le hiciste a ella?

NIÑO: Yo no hice nada.

SABIO: ¿Con quién has hablado estos últimos días? ¿Qué has estado haciendo? ¡Dime!

NIÑO: Haces demasiadas preguntas, y también me estoy cansando. ¿Ves esta pelota?

SABIO: Sí, ¿por qué?

NARRADOR: Entonces el niño lanzó la pelota y empezó a rebotar y rebotar.

NIÑO: Si coges la pelota y la haces parar, te diré lo que quieres saber.

NARRADOR: El sabio persiguió la pelota por todo el campo hasta que se perdió junto con ella. Como el sabio no pudo conseguir la información, la madrastra decidió llevar al niño al juez del pueblo.


🎬 ACTO 7

JUEZ: ¿Cuáles son los cargos?

MADRASTRA: Él es un hechicero.

JUEZ: ¿Cómo lo sabes?

MADRASTRA: Bueno, cada vez que lo miro, no puedo dejar de reír.

JUEZ: Mmmmm… puedo ver que, apenas puede hablar. De todos modos, estoy en un apuro. Muchacho, tienes que permanecer en la cárcel.

NIÑO: Muy bien, pero antes de ir a la cárcel me gustaría tocar mi flauta.

JUEZ: Tócala todo el tiempo que quieras.

NARRADOR: En cuanto el niño empezó a tocar la flauta, su madrastra, los carceleros, el juez y todos en el tribunal empezaron a bailar y a saltar como si tuvieran una especie de resorte atado a sus pies.

MADRASTRA: ¡Estoy agotada!

JUEZ: ¡No puedo seguir así!

CARCELERO: ¡Por favor, tenga piedad, piedad!

NIÑO: Juez, si usted me promete que seré libre y que me alejará de mi madrastra, dejaré de tocar la flauta.

JUEZ: ¡Lo prometo! ¡Lo prometo!

NARRADOR: El niño dejó de tocar la flauta y de repente todos dejaron de bailar.

JUEZ: En cuanto a tu madrastra, ella tendrá que mudarse al pueblo más lejano de ti, y nunca regresará a este pueblo.

NIÑO: ¡Oh, gracias!

NARRADOR: El niño vivía feliz y en paz, y todos lo consideraban una persona poderosa y sabia.

🎭 FIN.

Moraleja. ¿Qué podemos aprender de Los Tres Regalos Mágicos?

Todas nuestras acciones traen consecuencias, es necesario siempre actuar de buena manera; así las demás personas o las circunstancias no sean tan buenas, actuar correctamente ante ellas siempre tendrá su recompensa, así como obrar mal también traerá sus consecuencias.

La madrastra siempre buscó la forma de deshacerse del niño haciendo cosas que podían hacerlo sentir muy mal para que él se fuera, pero lo que consiguió finalmente fue que ella, sin querer, tuviera que dejar su vida en el pueblo y alejarse para siempre, mientras el niño finalmente pudo vivir feliz y en paz.

Siempre obtendremos lo que merecemos.

Crea tu propia versión de Los Tres Regalos Mágicos

Fácil de adaptar a las necesidades de tu escuela. Puedes usar este guión como base y adaptarlo a vuestros gustos, añadir personajes, canciones y escenas como desees.

Los Tres Regalos Mágicos se recomienda para niños a partir de los 4 años en adelante. Escenificación abierta! Usa tu gimnasio o cafetería! Cualquier sala grande es perfecta. Las piezas de vestuario y la escenografía pueden ser elaboradas si lo deseas o pueden ser hechas en el aula. Asalta el salón de música y usa instrumentos de percusión para encantar la obra.


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